Es el conjunto de acciones, políticas y herramientas implementadas por el Ayuntamiento para optimizar, modernizar y hacer más eficientes los trámites y servicios públicos municipales, mediante la reducción de cargas administrativas innecesarias y el uso de tecnologías de la información.
Su propósito radica en procurar los mayores beneficios para la sociedad con los menores costos posibles, mediante la formulación normativa de reglas e incentivos que estimulen la innovación, la confianza en la economía, la productividad y la eficiencia a favor del crecimiento y bienestar general de la sociedad.
Con la implementación de la política de mejora regulatoria, se busca elevar los niveles de productividad y crecimiento económico en entidades federativas y municipios del país, mediante la disminución de obstáculos y costos para los empresarios y ciudadanos al momento que realizan sus actividades.